Desde Recoveco hasta Cerro Agudo se cuentan más de 20 comunidades sufriendo por falta de energía eléctrica y soportando uno de los veranos más peligrosos.
Las familias lamentan el olvido del gobierno y expresan desesperación ante el llanto de los niños y la angustia de los adultos mayores.
El grito de los pueblos se dirige al gobierno municipal que en campaña les prometió respuestas y les dio esperanzas.
Mientras tanto las comunidades viven como en la época de las cavernas, alumbradas con cachimbas y velas. (Informe de Martín García Ruiz).














