El sacerdote y autor del libro los invisibles que durante 14 años ofreció desayunos calientes y hasta comidas a cientos de culianenses en condición de calle cerró un ciclo por instrucciones del Obispo de la Diosesis de Culiacán, monseñor Jesús José Herrera.
Hace aproximadamente 2 meses el Padre Miguel Soto había confiado a MN Portal en entrevista que el Obispo ya le había dicho que tenía pensado un cambio.
“Ya tengo 14 años en este templo, los cambios en la Iglesia son buenos, la logística del apoyo social sigue, la ayuda que mandan aquí no es para el padre Miguel, es una ayuda social, los benefactores ya saben que esta obra tiene que continuar y que es un bien social”, comentó.
El sacerdote originario de Guamúchil destacó que el padre que venga a la Iglesia del Carmen va continuar su labor y va hacer las cosas mejor que él.
Puntualizó que a donde vaya él tiene que continuar lo que su antecesor ya está trabajando, enriquecerlo y ver que más se puede seguir haciendo.














