ARREMANGON POR LA ESPALDA A NUESTRA PRESIDENTE
Esta es manos o menos la historia narrada por la señora Claudia
Sheinbaum:
Le resultó más sencillo caminar de Palacio hasta otra dependencia y
en una de las paradas para saludar a la gente, sintió que alguien le
molestaba el trasero con instrumento no punzo cortante.
“Me acosaron, dijo en su mañanera”
Y presentó denuncia formal ante la Fiscalía de la Ciudad de México por ser un
delito del fuero común.
Manifestó nuestra primer mandatario de la Nación, que percibió que el individuo
se encontraba alcoholizado o quizás bajo el influjo de alguna droga.
Creo que la persona ya fue detenida y se encuentra durmiendo la mona
tras las rejas.
La carpeta de investigación ya debe estar debidamente integrada y el caso será turnado ante un Juez del Ramo Penal.
El tipo puede negar los hechos, o bien manifestar, que en su estado de embriaguez,
sintió el impulso incontrolable de medir fuerzas con el trasero de quién nos
gobierna a los mexicanos.
Un buen Abogado puede hacer preguntas muy incomodas a Claudia
Sheinbaum.
Si niega los hechos el borracho, se tendría que llamar a declarar a nuestra Presidente.
Los careos son cara a cara.
Y como dije, un interrogatorio a la parte acusadora de la defensa del
Inculpado, nos puede causar hilaridad o enojo.
Arrimarle la botella a la parte trasera de una mujer, no es cualquier cosa,
y menos si es el cabús presidencial.
Las carambiadas redes ya dieron su veredicto.
Se trata de un montaje, es lo que dicen.
Que es para distraer el asunto del asesinato del presidente de
Uruapan.
No lo creo.
Se necesitan mentes muy perversas para elaborar esa trama.
Si se lo hubieran arrimado a Andrés Manuel y hubiera formulado la
denuncia, puede que perversidad sobrara.
Haiga sido, como haiga sido, el arrimador tendrá que responder por su
fechoría y que explique detalladamente, causa, motivo o razón de
escoger el trasero de la señora Claudia.
La política tiene muchos bemoles.
Claudia Sheinbaum es ejemplo de ello.
Ahora su traero será objeto de especial vigilancia por
sus cuidadores.
No me gusta llamarlos guaruras.
“Borracho, jijo de la rejija”
Que antojitos tiene ese caón.
De Presidente de México para arriba.
Cosas de la vida real.
Hasta mañana.














