Culiacán, Sinaloa.– El Puente Negro, una de las estructuras más representativas de la capital sinaloense, se mantiene como un símbolo histórico y cultural que ofrece un paisaje único a quienes transitan por la ciudad.
Además de su atractivo visual, el puente continúa cumpliendo una función esencial como vía de comunicación para el transporte de carga, lo que lo convierte en una pieza clave dentro de la infraestructura urbana y económica de Culiacán.
Construido a principios del siglo XX, este emblema de acero ha sido testigo del crecimiento de la ciudad y, a lo largo de los años, ha inspirado a artistas, fotógrafos y cronistas que lo consideran parte de la identidad de los culiacanenses.
Hoy en día, el Puente Negro no solo conecta territorios, sino también generaciones, consolidándose como un espacio donde historia y modernidad se encuentran.














