Ambos gremios están molestos con el gobierno por negligencia en sus solicitudes. Cierran carreteras a lo largo del país y obstaculizan el paso en las casetas.
los transportistas denuncian hasta 70 robos al día y extorsiones de la Guardia Nacional.
Los campesinos, por su parte, exigen un aumento justo al precio del maíz, frente a una ley de aguas que amenaza con afectarlos aún más.














