EL MAYO, LA CONFESIÓN Y CUÉN
Felipe Guerrero
supuestamente dispararon y quién tripulaba realmente la camioneta? ¿De dónde salió ese material que el equipo de investigación y la propia Sara Bruna hicieron suyo? ¿Quiénes más, localmente, están involucrados en este asesinato como presuntos autores intelectuales?
No lo dirán hasta que a la FGR le den línea. ¿Ernestina Godoy Ramos, titular interina y próximamente titular plena de la FGR, desempolvará el expediente? A menos que López Obrador o Claudia Sheinbaum se lo pidan. Porque tampoco hay duda que desde las más altas esferas están protegiendo a involucrados locales.
Según investigaciones y publicaciones recientes, el gobernador del estado, Rubén Rocha Moya, habría tenido conocimiento de la reunión donde se citaría al ‘Mayo’ y a la que también estaría invitado, pero a la que no asistió bajo el argumento que ese día saldría de Sinaloa. Desde luego eso hasta ahora es una especulación.
Es decir, coincidencia o no, informaciones falsas o no, lo cierto es que ese día el gobernador estuvo ausente en el peor momento. Su viaje a los Estados Unidos, dijo, a visitar a un sobrino a quien tenía tiempo de no ver, lo metió en los berenjenales de la especulación. Pero aún así expresó que él estaría dispuesto a aclarar sus dichos ante cualquier autoridad. ¿Ya lo hizo?
Pero igual, el mensaje es claro: los grupos de facto ya no solo ningunean al Estado: lo reemplazan.
Cuando un hijo de “El Chapo” admite públicamente secuestrar al ex jefe del cártel; cuando uno de los líderes más buscados termina “entregado” a discreción; cuando las facciones pelean entre sí, cuando políticos locales miran a otro lado, eso no es solo guerra interna, sino también evidencia de un Estado omiso y disminuido.
Bajo esta declaración oficial de Guzmán López ¿se intensificará la guerra entre la mayiza y la chapiza?
Es probable, pero lo que tenemos al final son víctimas, en todos los sentidos, no reparadas; muertos sin justicia y desplazados como saldo. Y un gobierno federal que observa, calla o se despacha con la cuchara grande de las cifras, mientras la sangre corre.
Este episodio narrado por Joaquín Guzmán López, no es solo noticia de impacto, es la fotografía más fiel del México de la 4T. Un país donde la impunidad ya no es excepción, sino parte fundamental del engranaje del sistema.
¿Quién manda entonces? La respuesta es obvia.













