EL MUNDO DE LOS SUEÑOS
Los divido en los de recreación y los de tormento.
Pesadillas llamamos a estos últimos.
Uno de los mejores que he tenido en verme jugando con los
Yankees de New York.
Por supuesto que soy jonronero y pitcher estrella del
equipo.
El sueldo era lo de menos en mi sueño.
rn verdad que fue maravilloso y más aún al convertirse en
recurrente.
LA PESADILLA INFERNAL
Ver a nuestros seres queridos sin vida y llorando por la
Impotencia de ayudarlos.
Es algo aterrador.
Y suceden en la vida real cuestiones de esa naturaleza que
despedazan por completo los hogares.
Son brutales.
Nunca he soñado que me saco la lotería.
Si un día tengo ese sueño, de seguro que lo gozaré de manera
extraordinaria.
No sueño que me asaltan
Pero ya sufrí en la vida real el despojo de mi vehículo y verme amenazado
por un joven, que me apuntó con su pistola y me arrebató
las llaves del encendido.
Le temblaban las manos y logré que se tranquilizara y dejara de
apuntarme.
Perdí el carro y salvé la vida.
Soy tragón y he soñado que disfruto de los mejores manjares y
me siento inmensamente feliz al consumirlos.
Nunca he tenido pesadillas donde no tenga el dinero suficiente para
dar de comer a mi familia.
Pesadilla recurrente, que no puedo pasar los exámenes de matemáticas, física y
química y por tanto no puedo llegar a convertirme en Abogado.
Despierto bañado en sudor.
Hace tiempo que no sucede.
Disfruto verme viajando por las carreteras. Parando donde se me pegue en
gana para gozar del paisaje o un café en los restaurantes a lo largo
del camino.
Las noches de serenata fueron mi pasión.
Despierta era la primera y luego seguían hasta que ordenara el
retiro con las buenas noches.
Pesadilla que a pesar de todos mis esfuerzos me mandaran por
un tubo sin lograr los favores de mi dulcinea.
Fabuloso ser joven y tener esos sueños.
Pesadilla, levantarme y darme cuenta de mis ochenta años.
Es la vida.
Gracias mi dios por haberme dado tantas cosas
buenas.
Polvo eras y en polvo te convertiras.
Hasta mañana.














