Pues acá andamos de nuevo balconeando a quienes hacen como que hacen y a quienes no hacen nada.
Poco más de 26 mil elementos del ejercito, guardia nacional, estatal preventiva, seguridad ciudadana y policía municipal, mantienen blindada la capital del Estado.
Si, así como lo leen, pero aún y con esa fuerza siguen ocurriendo asesinatos y levantones un día si y otro también, los culichis ya están hasta la madre de que saben a qué hora salen de su casa pero no saben si regresarán.
Cerca de tres mil asesinatos, más de 2000 levantones, han ocurrido en el último año, pese a que según las autoridades la ciudad está blindada.
Decenas de retenes militares en los sectores más conflictivos no han dado los resultados deseados, circulan videos en los que recién pasa una patrulla militar y los pocos segundos se escuchan balazos con uno o más muertos.
Es tanta la inseguridad en la que viven los ciudadanos pues en ocasiones incluso dentro de sus domicilios son ejecutados o no falta una bala pérdida que los impacta y les quita la vida.
Mujeres y niños que nada tienen que ver en esta guerra son víctimas colaterales de los enfrentamientos que se dan en las calles de la ciudad.
Es muy grande el temor que priva entre los culichis de sumarse a las estadísticas de asesinados o levantados que en ocasiones la piensan más de dos veces en salir de sus casas.
La cosa está sería, el supuesto blindaje parece no está sirviendo para maldita la cosa y ya mucha gente clama por el chaleco de malla de Porfirio Cadena.
Ocelotes, Hummer, patrullas y retenes están sirviendo para hacer cuellos de botella en avenidas y bulevares pero los sicarios saben cómo sacarles la vuelta para lograr su cometido y seguir matando gente muchas veces inocente.














