Pues acá andamos de nuevo raza, balconeando a quienes hacen como que hacen y a los que no hacen nada.
En la historia de Sinaloa han transcurrido hasta hoy 65 legislaturas, algunas con buen trabajo, otras más o menos pero éstas últimas fatales.
Especialmente la 64 y 65 de las cuales muy pocos diputados se salvan, la gran mayoría se han dedicado a rendirle pleitesía al gobernador a excepción de tres diputados en la 65.
Sergio Torres, Elizabeth Montoya y Paola Garate han sido las únicas voces que se levantan para denunciar las malas prácticas o como dicen en el rancho, las mañas y raterías de algunos dizque servidores públicos.
Pero como dicen por ahí, el indio no tiene la culpa sino el que lo hace compadre, son tan cínicos algunos compás que cobran ahí que en lugar de servir en sus distritos piensan en reelección y seguir mamando de la ubre del presupuesto.
La bronca es que los sinaloenses en lugar de ponerlos en su lugar los premian y les vuelven a dar el voto so pena de perder la lana que les dan de los programas sociales.
Todos sabemos que esa lana está protegida por la constitución y no se los pueden quitar pero está raza de morena les meten miedo y si pierden se los van a quitar.
La cosa está mal, no hay trabajo legislativo, se gastan una millonada en sueldo de diputados de quinta, perdón de la cuarta y asesores que nomás van a hacer horas nalga y parenle de contar.
Ya se fue un año, y algunos ni siquiera una iniciativa individual llevan, pero eso sí cada quincena están al millón para agarrar el cheque.
Y no se enojen raza, ustedes votaron por ellos yo no.
Hasta ahí la dejo no vaya a ser que se me enchile mas de uno y me quiera d mandar ahí se ven.














