Un negocio que se cierra no es solo una puerta menos abierta, son empleos que desaparecen, sueños que se frenan y familias que se quedan sin sustento. Esta es la realidad, estos son los datos reales de lo que está pasando en Culiacán.
Pues muchísimas cortinas cerradas: estoy en el corazón de Culiacán, este es el centro de la ciudad. Es el reflejo de estos meses de crisis de inseguridad.
Aquí, a mis espaldas, está el Ayuntamiento de Culiacán, pero aquí por toda la calle Obregón vemos la realidad que aqueja a todos los culiacanenses: negocios cerrados, cortinas cerradas, locales en renta o en venta.
Esto también refleja la falta de apoyos de este gobierno morenista que se empeña en ocultar la realidad que aqueja a Culiacán.
En el PAN exigimos una respuesta inmediata para los comerciantes de Culiacán. Exigimos a las autoridades que activen un plan emergente para rescatar la economía de nuestra ciudad.














